Clases en Madrid
 

Como terapeuta con una visión integral y multidisciplinar de la salud física, emocional y mental, siempre he considerado la gimnasia facial como una excelente manera de empezar a conocerse, aceptarse y responsabilizarse del propio bienestar. Por eso llevo más de una década enseñando esta disciplina como parte de mis cursos de desarrollo personal.

Mi primer contacto con algo parecido a lo que hoy enseño como Gimnasia Facial fue hace muchos años cuando formaba parte de un grupo de teatro “amateur” en los Estados Unidos. Entre las distintas técnicas de expresión corporal que aprendí en aquel entonces, había una serie de ejercicios faciales destinados no sólo a relajar las tensiones de la cara sino a mejorar la comunicación gestual a través del rostro.

Años más tarde tuve la oportunidad de aprender las diferentes técnicas de ejercicio facial que enseñaban las mejores especialistas en esta disciplina, tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra. Desde entonces, y durante mis largas estancias en distintos países del mundo, no he dejado de investigar y enriquecer mis conocimientos en este campo, mejorando los ejercicios que ya tengo o incorporando a mis rutinas habituales nuevas técnicas que permitan maximizar los beneficios del ejercicio facial.

Lo primero que me suelen preguntar las mujeres cuando les hablo de la gimnasia facial es: “¿y eso funciona?”… A lo que siempre contesto “¿acaso no funciona el ejercicio que haces cuando vas a un gimnasio o practicas algún deporte?… eso sí, hay que hacerlo”. El ejercicio facial trabaja la cara a nivel muscular y cualquier músculo que se ejercite adecuadamente se tonifica y fortalece. De hecho, si hay algo que la experiencia me ha demostrado, después de haber enseñado gimnasia facial en distintos países y a todo tipo de mujeres durante más de una década, es que cuando los ejercicios faciales se hacen con la intensidad y la constancia adecuadas, los resultados son sencillamente inevitables.

Estoy tan convencida de las bondades y beneficios de la gimnasia facial que una de mis metas como especialista en este campo es conseguir que todo el mundo la haga. Además, una de las grandes ventajas que tienen los ejercicios faciales es que son el complemento ideal a cualquier tratamiento de belleza. Por ello, y con el deseo de extender lo más posible la práctica de esta disciplina, he colaborado con Nivea para crear el “Método Anti-Edad Nivea Cellular” que la marca ha desarrollado en España.